sábado, 14 de julio de 2007

ÚLTIMO REPORTE NE TERRITORIO VISITADO






Paladeando café. Caminando. Dejando que el mundo gire en sentido opuesto al que ambos marchaban incansables por calles poco transitadas y amables. El sol ya estaba muriéndose lento. Algunos dardos de una tarde reacia, agonizante; las puntas de los pinos brillando como espinas doradas. Las agujas de un reloj que no perdonan la hora que sus ancestrales motores han marcado desde tiempos sin memoria. Nada de engaños científicos con husos horarios, con rayitas negras que algún maniático obsesivo trazó con pluma y regla sobre un “mapa” del planeta para llegar pronto a la hora del té.




Sé exactamente qué hora es.
Conozco a la perfección los momentos como este.




Así fue como el entorno se vestía de gala. Digno de pláticas sin nombre, como las que sostenían ellos dos. Retroalimentándose con información abstracta sobre las aristas y descubrimientos importantes de cada uno. Las nuevas y pulidas caras y enfoques que tenían sus correspondientes realidades mientras paladeaban gustosamente un vaso de hirviente café, mientras se encontraban pelágicamente incrustados en un océano que no conoce lugares ni horas. Donde las preguntas no existen y donde se exponen respuestas solamente y por innercia. Soluciones a crucigramas geométrico-existenciales y alguna que otra banalidad posmoderna, como los gadgets, por citar cualquier ejemplo.

Se habló sobre las veces en las que te encuentras a una persona en la calle: una de esas entidades humanas a las que el polvo y las ocupaciones rutinarias sepulta cada vez con mayor frecuencia, pero que reaparecen cruzando la calle frente a ti como muertos vivientes, cargando en su espalda todo aquello que ya habías olvidado acerca de ellas y que al momento de reconocerlas, sus atmósferas te invaden con un nocaut que te grita lo que representan y significan para ti, sea esto lo más dulce o lo menos conveniente.

Salió al tema porque en ese momento uno de ellos se dio cuenta de todo. Desde hace no más de un mes (aunque, qué carajos importa el tiempo a estas alturas), había estado soñando o recordando a gente que a los pocos días terminaba encontrándose de manera casual y repentina.
El otro le dijo que no era nada de eso. Lo que en realidad sucede es que ambas personas ansían reencontrarse por alguna razón. Quizá esa misma razón excede su voluntad o no pide su permiso. Es el deseo, dijo con orgullo, es ese canal que quedó abierto antes de que dejaran de verse y que quisieron, con la misma intensidad, volver a transitar. Es esa misma banqueta, con ese mismo clima, en esas precisas circunstancias lo que ambos más deseaban y lo que les llevó a reencontrarse. A verse con olfato de reconocimiento. Una cita involuntaria, comentó dando cierre a sus cabalísticas conclusiones de adulto joven y sabio.

Siguieron caminando sobre un asfalto que más bien fluía bajo sus cuatro suelas deportivas. Dos de ellas ya muy gastadas. Las otras casi nuevas (aunque, qué carajos importa lo nuevo y lo viejo a estas alturas). Según un recuento de efemérides, destacaba la independencia que cada uno se estaba ganando a pulso. Era un premio que costaba caro, pero que era un verdadero triunfo para ambos. Cosas tan simples como dormir trece horas al día y desvelarse dieciocho. Lujos incomprensibles como ir a la facultad a tomar sólo las clases necesarias, y sin la necesidad de estar inscrito. La osadía de haber tirado “la tele” por la ventana y sobrevivir ya cuatro meses sin haber enloquecido. En realidad se la obsequiaron a doña mamá, pero no les remordía la conciencia: ella tampoco la veía mucho.

También se tiró mierda. A la gente y al mundo. Pero no a todos. No era cuestión de escupir como caballos desbocados toda esa saliva rabiosa al primer incauto que pasara frente a ellos, sino de enviar misiles de bajo impacto a objetivos bien definidos. A actitudes, personas, circunstancias y días que desgraciada, aunque necesariamente, se hubieran presentado “muy pinches”, como ellos bautizaban a ese suéter mal tejido que era común y corrientemente definido como “un mal día” para la gente que era común y corrientemente definida.

Los semáforos endebles. Autos veloces en avenidas transitadas. Arterias saturadas de glóbulos motorizados, la ciudad estaba a punto de sufrir un infarto. Bueno, quién sabe si a sufrirlo. De sobra sale decir que la ciudad en sí misma es un monje masoquista cuyo amor a dios no se compara con esas periódicas reclusiones monacales en las que se atraca un festín de latigazos que le producen erecciones de concreto reforzado. Dolor y sangre. Sangre y libido. Éxtasis místico con llagas llenas de hemorragias por las que circulan presurosos glóbulos motorizados con destinos etílicos, sensuales y oscuros. La noche cualquiera de un viernes de quincena en la Ciudad de México.

Pero ellos no. Ellos seguían caminando. Por parques irreconocibles y afilados callejones. Cuerdas flojas por las que desfilaba la ausencia disfrazada de gato negro. Ventanas con la luz apagada. El canto de sirenas dolorosas con ojos luminosos en azul y rojo. El disfraz irónico de una ley en un país de chocolate. Que se interprete como se prefiera: hasta eso ambos respetaban bastante lo que cada quien pensara, siempre y cuando se pensara, o se sintiera pero con tal fuerza que el argumento se presentara irrefutable.

Como el caso de la muerte y sus visitas inesperadas, el tema que discutirían durante la siguiente media hora. Y es que de eso casi no se hablaba entre ellos, pero no por imágenes amuralladas de miedo o aversión, sino porque era un tema ya pasado de moda. Y es que la muerte está en todas partes: se duerme contigo, se baña entre tus piernas por la mañana y se te escurre cuando sudas mientras corres, cagas o coges, le dijo el más grande al adulto joven y sabio, en una de sus analogías de (según él) “corte neonaturalista”. Es como cuando no te está gustando la vida pero no puedes ni pensar en suicidarte porque es lo más kitsch que existe y terminas haciendo algo peor, como comprarte un reloj (es abusrdo porque, a quién carajos le importa el tiempo, a estas alturas).

Al último las cuestiones de vida. No es que no fuera importante, pero había qué cerrar el recorrido con un buen sabor de boca, sin humores indefinidos ni nudos sin atar. Se festejó seguir latiendo. Ambos experimentaban un florecimiento como pocas veces en sus vidas antiguas de niños autistas y púberes incómodos. Ahora ya no le temían al misticismo. Respetaban el exceso y se sentían comprensivos con el mundo.

Ráfagas, fluidos abundantes y eternos circundaban su existir, emborrachando dulcemente cada una de sus partes, llevándolos a la totalidad perfecta de un presente que se antojaba suculento con el simple aroma que de él se desprendía. El pasado se había convertido en un panquecito rancio al que rescatadamente se le comió la parte buena pero que fue arrojado a la basura instantes después. No era factible conservar nada de esas cosas.



Supongo se preguntarán sobre el futuro…



¿a quién carajos le importa el futuro, a estas alturas?




::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::











No sé si haya futuro. FRUTuro, diría yo.

Por el momento este espacio va a quedar en silencio.


Hay varias razones.


Yo quiero dárselas.


Las razones claro está.


Hace ya algún tiempo que cerré mi cuaderno color vino, el de pasta dura y manufactura carioca. Era usual con mis anteriores libretas, acabarme las hojas atiborradas de tinta y mensajes de grafito en los que se intercalaban devaneos, planes, reflexiones baratas, cursilería, dibujos y listas de supermercado; odas al amor, a la vacuidad y a ideales elevados y pasados de moda; unas fotos pegadas y esbozos de cuentitos y poesía de chapoteadero. Mi “Manifiesto Posmoderno” que se evaporó con el licor que le cayó encima, haciendo chorrear la tinta que escribí lleno de soberbia, se encuentra disuelto en las hojas de ese cuadernillo cualquiera. Mis días más oscuros y la radiancia de artificiales paraísos alquímicos coexisten en esos trozos rectangulares de celulosa blanca. Mis besos y mis gargajos “pour le monde”.


Un día de nubarrones con calor en la mañana, humedad al mediodía y viento fuerte por la noche, decidí que no volvería a escribir más ahí. Fue uno de estos días de cuatro estaciones que últimamente desquician a muchos citadinos, cuando cerré la libreta con varias hojas en blanco y la metí en el último cajón del escritorio. Así, sin final, con varias páginas desnudas, haciendo filas, como jovencitas sin pudor ni vergüenza esperando un “desvirgante” momento que no iba a llegar nunca. Así de frustrante para ellas. Para mí no pudo ser más definitivo.


Y es que somos todos una rueda. Un perrito de baja estirpe que se persigue su propia cola, girando con gracia e inquietud. desesperación y dosis chiquitas de rabia contenida, tratando de morder el anzuelo que la vida le puso enfrente cuando no tenía nada mejor qué hacer. Pero un buen día, aquél perrito de baja estirpe logró atraparse aquél escurridizo y peludo rabo, ese alter ego canino que todos quisiéramos asir con más frecuencia para comprender por qué y para qué seguimos con lo que seguimos, e interrumpimos cosas como la que yo ahora mismo estoy a punto de clausurar.


Cerrado el ciclo, los colmillos llenos de pelambre, es necesario soltarme el rabo y pasar a otra cosa. Quizá sea hora de comer croquetas, o tal vez buscar alguna pulga revoltosa que me esté armando manifestaciones de escozor y comezón en las costillas, como lo que sucede con las huelgas y los plantones en este lindo Distro Federal. Como esa sensación en la nuca que sentí cuando me di cuenta que ya era hora. Aunque, a estas alturas, ¿a quién carajos… bueno, ya saben.


Si. Spacemunky ha terminado su misión. Lejos han quedado sus hazañas proféticas y sus monumentos intangibles. El pasado es un panquecito rancio del que se come la parte buena pero al que, irremediablemente, pues, bueno, también ya todos saben qué sucede después. Es necesario un poco de silencio algunas veces.


Yo ahora mismo tengo la necesidad de callarme la boca con todos ustedes. Quiero un día verlos a los ojos sin decir una sola palabra y poder saber lo que cada uno de vosotros estará diciéndome. Quiero ser cada vez más real. Más auténtico. Como un camarón hervido que está a punto de arrancarse la coraza para exponerse, mostrarse tal y como es. Spacemunky ha hecho un excelente trabajo, pero ya me toca a mí y lo mandé de vacaciones a otra galaxia. Se las merece. Y yo merezco las consecuencias de una decisión de tal naturaleza.





Yo decreto el silencio.



Es hora del luto repentino y voluntario.



Es tiempo ya de comprarme un cuaderno nuevo.




La verdad es que aunque no nos importe el tiempo, a estas alturas sabemos reconocer cuando las maletas se nos presentan en sueños premonitorios; distinguimos cuando llegamos a una esquina y es momento de dar la vuela para caminar en otra dirección. Así es con todo. Con esto también es así. Sensaciones encontradas. Desconcierto. Entras al túnel con una vela nada más.






Gracias. Pues no sé por qué. Pero gracias, de verdad muchas gracias.





Ahora me toca a mí.





Ya les diré cuando me sea necesario romper el silencio y empezar de verdad.




Silencio.



Silencio.




Silen…







Nadie dentro.



Madrugada.



Calle desierta.




Un auto.


Humedad.



Portezuela abierta.



En plena avenida.



Las intermitentes prendidas.



Nadie.



Aquí se acaba esto.



Lo demás.



Silencio por el momento. Y por todos los momentos también.








Lo demás ya comenzará.




¡Salud!




Saludos y adioses a todos.
3... 2... 1...
DESPEGUEN
















viernes, 29 de junio de 2007

ici.

Ajá… bueno… ok…

No he tenido nada decente qué escribir estos días. La verdad han pasado algunas cosas. Adentro, principalmente. Afuera todo sigue más o menos igual. Sigo perdido, como esa Anna Blume de Paul Auster. Pero no importa. El extravío es delicioso también.

Terminé de cocinar algunas cosas. Ya saben, de esas reflexiones tipo “libros de autosuperación que venden en el vips”. Nada del otro mundo. Pero a veces a uno no le caen los veintes tan fácil. O tan rápido. A mí apenitas.



Por ejemplo, sigo sin saber qué sucedió con mi avión. En realidad es un cohete (recordemos que soy un mico del espacio). Por ahí anda, en algún lugar físico/temporal. ¿y saben algo? Creo que ya no me importa mucho conocer su paradero o destino. No importa qué hagas ni dónde te encuentres. O si pasas frío o calor. Si estás contigo o con otra(s) persona(s). Si el agua del retrete gira a la izquierda o a la derecha cuando jalas la cadena. Creo entonces que lo importante es “estar ahí”.

Pero de verdad estar ahí. No ser un cadáver de cuerpo presente con la imaginación o el sentir a miles de kilómetros de ahí. O viceversa, claro está. Estar ahí con todo lo que se es y lo que se tiene. Estar ahí, viviendo de manera tan literal que el tiempo desaparece.

Ya no voy a nadar. La hueva me pudo. Ahora duermo entre diez y doce horas al día. Me desperezo, hago unos ejercicios con los Sex Pistols a todo volumen. Me voy al trabajo. O me baño y desayuno a las 13 horas. O me voy al cine. O a comprar caprichos. Me largo a la central por libros que me escojan para que los lea. O rento una pelicula. Navego en internet. O voy al MUMEDI a tomarme un té de la competencia y a charlar con Nanette y Lulú. Salgo a caminar o escribo. O me vuelvo a dormir.

OK. Así ha sido mas o menos este time. Procuro siempre estar ahí. Y no en otra parte. Y cuando digo otra parte me refiero a mi cabeza por ejemplo, que me dice que voy a terminar como un treintañero fofo que se sienta en el sofá viendo algún reality show de prostitutas si sigo a este paso. o mi angustia futurista, que la verdad ya ni existe, pero a veces me pongo necio y le busco donde ya sé que no hay. Entonces "meto la llave" y vuelvo a mi estado original.

El otro día me topé con el blog de un tipo que hace listas “abajo y arriba”. Así que ahora mismo me siento vulgar y eso me permite copiar lo que él hace, pero poniendo “abajos y arribas” a las cosas que a mí se me antojen. Así que ahí va:



- Arriba el russian christmas (té negro con vainilla, especias, frutas rojas y cítricos).

- Arriba el lapsang souchong (té negro fuertísimo y ahumado. Un orgasmo con sabor a cenizas en la boca).

- ARRIBA LADYTRON. Arriba su delicioso “Witching Hour”. Su mejor disco hasta el momento.

- Arriba Paul Auster con su “País de las útlimas cosas”.

- Arriba la avenida miguel angel de Quevedo con su oscuridad y las farolas que emulan lunas blancas en las paradas de autobús.

- Arriba “las islas” con sus cuadritos de pasto verde y yo acostado sin zapatos viendo el cielo como todo un pacheco, con lentecitos oscuros y el áipo a todo volumen escuchando “pilots” de goldfrapp, mientras el sol es cubierto por una nube espesa y comienza a llover. Yo bebiendo té, por supuesto.
“we are pilots watching the stars/who do we think we are?”

- Arriba M_k_ri… simplemente arriba… o bueno, abajo también, si quiere.

- Arriba esa cosa que estoy tejiendo un poco todos los días y que irá tomando forma. Ese guiso que estoy cocinando y que un día se volverá realidad. El mate. El viaje…. No puedo decir más.

- Arriba los pumpkins que van a sacar disco nuevo… y que creo que no va a pegar… aunque seguiré oyéndolos e idolatrándolos como el “pumpkinhead fan from jel” que soy. Ni modo, me tocó.

- Arriba TOOL y esa bestialidad de disco llamada “10 000 Days” que nomás de evocarlo me abre los chakras de a putazo.

- Arriba el romance de Clementine Tangerine y de Joel Barrish… su amor perfecto del eterno resplandor de una mente sin recuerdos.

- Arriba "Martyr" de los depechos modes. Porque "i've been a martyr for love" too. igual que ustedes.

- Arriba "la tumba de las luciérnagas". tanto el libro como la peli.

- Arriba los Arcade Fire que vienen a Mecsicou a finales de año.

- Arriba SPUTNIK, MI AMOR, de Haruki Murakami.

- Arriba KITCHEN de Banana Yoshimoto. Es para Gabbie.

Por otro lado, ayer en la biblioteca un libro se topó conmigo y me exigió que lo leyera. Ya empecé y transcribo un fragmento que, diciendo poco, me sacó un tornillo:




… basta pestañear para ver que nuestras bocas se funden
en una caverna poblada de jadeos. Y entonces en esa
caverna que es la intemperie, entre esos muros tapizados
de escritura lunar, todo es movimiento y palpitaciones,
dentelladas y arañazos, lenguas que comparten al fin
una sola lengua: la de las ropas que aletean como aves
en la penumbra, la de los cuerpos que se reclaman
y se disponen a ser polvo.



(…)



Luchar como si perteneciéramos a una especie en extinción,
agotarnos y colmarnos y luego regresar a esa fosa de la
que volvemos a emerger con los músculos aturdidos,
los huesos rotos, la piel encallecida



(…)



Nos veo hablar a través de la carne sin obstáculos,
con una fluidez más antigua que cualquier dialecto…









Mauricio Montiel Figueiras,
La Penumbra Inconveniente.







ASÍ.
UN DÍA.
UN DÍA PRONTO.

ASÍ.
TE LO PROMETO.
Y ME LO PROMETO YO TAMBIÉN.






Estos son mis días. Así se resumen tantos días de ausencia bloggiana. Con una descripción breve de monótonas (pero deleitables) rutinas y una lista de arribas. No puse “abajos” porque no estoy de humores tiramierda últimamente.

Mañana voy a tomar fotos. Iré al cine otra vez. Quizá me atreva y vaya a nadar, o duerma hasta las 2 de la tarde. O me quede tirado en la cama leyendo a Yukio Mishima. Puede que me corte el pelo o salga a hacer el súper. Ya no tengo rastrillos. Ya no tengo jabones. Ya no tengo ropa limpia ni yogurt. Voy a comprarle su regalo a chris. O quizá haga algo completamente distinto. Nunca se sabe. Pero eso es lo más interesante. Dejar que el destino nos sorprenda a la vuelta de la esquina.





martes, 5 de junio de 2007

EL MOMENTO CARTA BLANCA



Salgo a las calles y nada ha cambiado. Todo sigue exactamente igual. Realmente hay momentos en los que me pregunto si verdaderamente haya un mundo alucinante esperándome allá afuera. Porque yo en estos días no he visto nada deslumbrante.

Comienzo a dudar, nuevamente, acerca del progreso que dicen que he mostrado en los últimos meses; la mayor parte del tiempo procuro no voltear hacia atrás y taparme los ojos cuando mi cabeza gira hacia adelante. Pero no siempre es tan fácil. Y cuando me descubro a mí mismo mirando el futuro en la rendija de dedos que tengo sobre el rostro, y me atrevo a girar la cabeza a mis espaldas, descubro con horror que me encuentro exactamente en el sitio en el que hube comenzado desde que tomé la determinación de no preocuparme por el tiempo.

Me veo completamente estático, inmóvil de pie en medio de una calle transitada de la Ciudad de México, viendo cómo todos a mi alrededor corren, envejecen, ganan amigos y mueren de manera repentina. Y yo sólo estoy ahí, viendo todo lo que pasa, como si fuera un poste de luz protegido por una alambrada de hierro reforzado: así, sin cambio aparente, sin un día muy diferente del anterior ni del de mañana.

Eso me entristece mucho. Significa que no he obtenido la capacidad de observar con detalle y objetividad esa revolución que ocurre en los lugares de afuera y también en los de adentro, los que son míos. Significa que estoy perdiendo nuevamente la confianza que ya empezaba a ganar sobre el sentido del ser y el estar aquí, respirando gas carbónico todos los días.

Y bueno, a eso hay que agregarle la irrefutable verdad de que sigo sin saber lo que va a suceder con mi vida… en los próximos cinco minutos y en los próximos cinco días, y en los próximos cinco años. Es cierto que nadie sabe lo que puede pasar con su vida en un futuro, pero por lo menos tienen un foco, una meta hacia la cual están nadando un poco todos los días o a la que le dan la espalda de vez en vez, cuando se les antoja organizar una rabieta porque las circunstancias impiden que sus planes se ejecuten al pie de su letra y voluntad… yo por muchas (rabietas) que haga, termino siendo el mismo corcho a la deriva en un mar de posibilidades, dejando que la marea me azote y que el sol curta mi piel, dejando que la sal y el oleaje determinen mi tiempo y mi destino, que por supuesto ignoro de manera abrumadora.

He de confesar que, cuando te vuelves corcho, ciertas cosas se vuelven más fáciles de sobrellevar: verdaderamente he llegado a puntos en los que no me preocupa en absoluto saber qué hago, que haré, qué hice y qué debo hacer. Pero en otras ocasiones, como esta por ejemplo, simplemente se acaba la confianza, se evapora el gusto por la incertidumbre y es cuando viene la crisis y me convierto en poste verde bandera en alguna callejuela del Centro Histórico, viendo con angustia cómo circula la vida de los demás, mientras que la mía…

La mía sigue siendo un juego. Sigue siendo un absurdo en el que nada tiene sentido.
Mi vida es como la hora del recreo prolongada a dimensiones que pueden rayar en el hartazgo. Es el corte para salir a comer durante el rodaje de alguna película famosa. Es el chapoteadero de algún club deportivo cuando es muy temprano y los niños todavía no se meten a nadar. Mi vida son las horas muertas en la estación de autobuses.

Mi vida soy yo haciendo un viaje trasatlántico en avión: en ese lapso de tiempo, dejas de existir para la gente… ¿sabes por qué? porque mientras vuelas a kilómetros del suelo (o del mar), en cierto modo has dejado de existir para la gente que despides en el aeropuerto, y sin embargo, para los que van a recibirte del otro lado del mundo, todavía no existes porque todavía no llegas; es así como te conviertes en un recuerdo o en una expectativa, pero fuera de eso, simplemente has desaparecido, por lo menos hasta que llegas a tu “destino”.

Claro, ya entendí: estoy de vacaciones de mí. Me dije adiós en el aeropuerto y todavía no llego al otro lado, no me he dado la bienvenida del otro lado del charco… sigo volando…


¿y saben algo?



Tengo el presentimiento de que:

a) Allá en cielo, me he convertido en terrorista y me puse al mando de la tripulación, llevándome al avión y a toda su gente a un destino desconocido.

b) Mi vuelo se atoró en el Triángulo de las Bermudas y que el vórtex ya me mandó a otra dimensión.

c) Quizá simplemente caímos en altamar y al contacto con el agua me convertí en corcho, y estoy divagando en medio del océano azul infinito.



A final de cuentas, haya pasado lo que haya pasado conmigo, cualquiera de las tres opciones es mejor que la de llegar a mi destino, a ese destino putrefacto y predecible del que definitivamente preferí escaparme antes de volverme lo que nunca he querido ser.




Ok, todo resuelto.


Sigo sin saber ni qué pasó ni qué pasará conmigo.


Si, eso simplemente me fascina.


Sólo era una cuestión de enfoque.


Lo que pasa es que luego me paniqueo un poquito.


Pero sí, todo bien.

domingo, 27 de mayo de 2007

NÉANT (DERTHAL)


Con ojos de vaca y tinta morada. Con el golpe en el cincel y la apatía cardíaca. La fuerza luminosa de un charco de agua sucia que descansa en su cuna de asfalto. Con el humo/vapor de una locomotora vieja recién pintada de tonos amarillos. La música y el baile de dos hojas secas en un puente peatonal verde pistache. La muerte de dos cucharas en un balde de agua, con la sangre/óxido fluyendo de sus cuellos. La vorágine y el piso. La boca del cielo completamente abierta. Los ojos de los ojos sin dejar de mirar.

.
.
.
¿Para qué? ¿Por qué? Esas dos preguntas tuyas que no me han dejado dormir. Escondido diariamente bajo un féretro de almohadas, susurro palabras que nunca voy a decirte. Porque son mentiras. Porque de noche se me escapa la verdad de los dientes, y del pecho y de todo el cuerpo. Por eso me pongo pijamas de franela y calcetines de lana. Pasos nocturnos en la calle. Gatos en celo desgarrándose por dentro se pasean por mi ventana. Ellos también gimen la verdad. Hay hervores en la cupula de dioz. Hay sueños que quieren despertarme para siempre.
.
.
.
(Date prisa, hoy la luna no te mira. Su abrigo gris de nueve nubes la tiene fascinada. Date prisa. Libera a los botones. Corta la cáscara. Muestra mandarín tus gajos. Pero date prisa, por favor.)

La noche es larga, pero no hay qué confiarse...

..

..

¡ahora!

..

..

FLUYE PÚRPURA EL HUMUS DE MI CARNE.

.

CON VIGOR DE ARTESANO EL CORAZÓN ME PERFORO.

.

ME BEBO EL CHARCO, LAMO EL ASFALTO

EXHALANDO VAPORES AMARILLOS.

.

MASTICO LA HOJARASCA, TIRÁNDOME VERDE DEL PUENTE,

AHOGÁNDOME CON LA SANGRE DE MI CUELLO OXIDADA.

.

DE CABEZA EN LA VORÁGINE,
.
HASTA ESTRELLARME CONTRA EL PISO.

.

MIRANDO AL CIELO.

.

GIMIENDO CON OJOS DE GATO.

.

GIMIENDO CON OJOS DE GATO...

.

ME OBSERVO EN EL ESPEJO.
.
NO VER NADA NUNCA FUÉ TAN CONTUNDENTE.
.
NUNCA FUE TAN PERFECTO.
.
NUNCA FUE.
.
.
.
.
.
HASTA AHORA, QUE NO SE EXISTE MÁS.
.

.

.

jueves, 24 de mayo de 2007

TOBOGÁN

.

Hoy me largué de mi casa... no, no se ilusionen... Desde ayer preparé un itinerario cuyo único objetivo era el de levantarme temprano para largarme a hacer alguna cosa… ese era el plan. Por supuesto, como ayer me tocó cubrir a G. en la condecci, para devolverle el favor que me hizo el día del cumple de alan (lo cubrió en san ángel), las cosas no salieron como planeaba.

Y ahí estaba yo, aprendiendo donde se guarda el azúcar y de dónde hacer aparecer servilletas porque no tenía ni p… idea de cómo acomodan los víveres en esta sucursal. Me llevé tres libros (anticipo que no leí ninguno): Viaje a Oriente de Hesse, Mil Grullas de Kawabata y Los Hongos Alucinógenos de Benítez. Un cóctel literario muy atascado para una tarde en un lugar extraño… un plailist de “áipo” muy ecléctico, pa enseñarle a la banda teinómana de condecci que no todos los empleados de la esquina del té oyen a “Chakira chakira” y al 97.7 … por supuesto, el cable para conectar mi aparatito al dvd del trabajo se quedó descansando colgado en el plug de mi computadora: adiós música bonita, hello Putumayo world music toooda la tarde = (

Y bueno, la experiencia fue incómoda: hay una vibra muy extraña, muy ajena, muy distinta a lo que respiramos en san ángel, y sus lindos y sureños alrededores. La clientela también muy diversa, y quién sabe por qué, más accesible, platicadora, pues. no es que sea malo, pero simplemente era un extranjero.

El punto es que me sentí el inepto más grande del mundo tratando de sincronizar las tres órdenes simultáneas de las tres mesas que acababan de llegar de a unísono. Y yo sin sentido, sin cerebro y sin cigarro. Un pequeño caos que me hizo sudar unas tres gotas (dos de ellas muy saladas) y un rubor de caperucinha rossa en las mejillas (¡ay qué joto sonó eso!). Al final Robb llegó auxiliar y a cerrar, no sin antes comentarle por teléfono a Angie que yo estaba asustado: Gracias Robb, he quedado como un holy looser frente a tooodo el equipo de condesa.

Y como llegué muy cansado a casa y sólo me tomé el medio litro de leche medio agria que algún incautodejó involuntariamente en la mesita de centro (y que Münch como buen perro no se iba a tomar), subí a la habitación sin intención alguna de levantarme temprano hoy.

Así las cosas, Apenas cerrar la puerta gastada del dormitorio, di dos pasos hacia la cama y me desvestí frente a ella, dejando ropa y efectos como una muda de piel de serpiente hecha de mezclilla, algodón preencogido, poliéster y piel de cerdo café con sus respectivas agujetas. Llaves, mochila y reloj se quedaron junto a mi cáscara urbano-fashionista que me pongo todos los días, como el “mono civilizado” que soy.

Mañana. Pajarillos. Sol. A Alan se le ha hecho tarde y busca sus llaves por toda la recámara. Me despierta. Me pregunta. Le gruño y me pongo la almohada sobre la cabeza (últimamente me encanta dormir así, despierto de madrugada sin oxígeno y con la adrenalina sudorosa al full [sí, soy un perturbado]).

NO ME VOY A LEVANTAR, SÓLO SON LAS OCHO. Quizá a las nueve… sí, a las nueve… una horita más… y ya, en serio me levanto en chinga, lo prometo… aunque no tengo un solo calcetín limpio… y ni se diga de chones… ayer me puse el ultimo limpio… tengo qué lavar… no de plano me paro a lavar, no tengo ni uno… puta madre… pero no me voy a para ahorita… … … A huevo, tengo el de las emergencias… Ya chingué… Zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz -

Terminé despertando a las 10:30, por el dolor de espalda que me da cuando mi cuerpo ya no quiere dormir y mi cabeza sí, entonces el primero se queja haciéndome sentir como si tuviera el cuerpo de un anciano de 80, caminando encorvado y sintiendo la piel vieja y con el sabor más amargo del mundo entre los dientes. =s

Revisé el correo, busqué trabajo, me frustré porque no encontré nada. Ví la cartelera de la cineteca para hoy… ¿era posible que a la una de la tarde todavía quisiera echarme el maratón por la ciudad de México? ¿ya tan tarde? Pues sí, en realidad no tenía nada qué hacer.

Decidido, bañado y disponible, me salí con la mochila, el áipo (que es más molesto que cuidar a un hamster, por cierto), llaves, los cigarros, encendedor, libros y 500 varos. Ah, y un paraguas, ya que he perdido la alegría pueril de mojarme bajo la lluvia hace quién sabe cuánto tiempo… supongo que fue un poco después de que los imecas dejaron de preocuparnos y simplemente nos dejábamos bañar por esa deliciosa y amarillenta lluvia ácida. Sí, ha sido después de eso.

Caminar hasta taxqueña para ir planeando el tour. Mucho calor. Burros-teens saliendo del IPN. Yo sin idea de a dónde ir. Concreto, banquetas limpias, gorditos con corbatas y caras oficionoides. Peseriles arrancones ejecutados por escuinclitos de 17. Claxones de “la hora en la que las mamás histéricas e impuntuales jinetean sus camionetotas y quieren llegar en 5 años luz a las escuelas de paga de sus pimpollos, fanáticos del “etsbots” y de las fiestas en lugares “in”, en caso de ser púberes más grandes.

Llego a miramontes. Nada planeado aún. Compro el “fritaim”. Una hojeada simple. Ok. La exposición de san Ildefonso.

El metro. Ríos de gente. Dos boletos por favor. No señora, no voy a cederle nada. Más calor. Incomodidad. Parada prolongada en ermita. No, ya no llego al museo. Cambio de planes. Ok, el teatro está bien. Veamos… teatro... teatro. Está caro. No, al cine. Pero no hay nada bueno. Ok La Montaña Sagrada del alecs joderosqui... Sí si llegas... Pues le corres un poco y ya.

Una bolsita de enjambre de chocolate por favor. La película rara como sí misma. Yo un inculto lejos de ser cinéfilo. Ya después la cosa cambió. ¡Oh por dios (aunque ni existas)! Fascinación absoluta. No pues ese wey sí está cabrón. No mames, se rifa. Jeje, qué buena película.

Despúes comprar un cuaderno en el “oficina macs”. Y una pluma bonita. Y sabes qué también cóbrate éstas (unas toallitas faciales de asqueroso metrosexual pa cuando te sude la cara en la calle y te brille la nariz. Me das asco querido, cada vez estás más "a la moda".... Cállate, que somos la misma persona. Ok, pero la neta que vacuo… que te calles, ya verás como te haces adicto a ellas…).

En centro coyoacán. Almacenes. Ropa que te promete actitud al instante, con solo comprarla y pasear con ella por todos lados. Se me figura a esas sopas instantáneas de “agrega agua y listo”. Si, listo, tenés un asqueroso cóctel de químicos emulando la sopa mal hecha que ninguna abuelita sería capaz de cocinar ni en sus más menopáusicos días. Así es esa ropa. Así es todo lo que se vende en las plazas, por lo general. Te dan valores, belleza, actitud y style en segundos… pero solo hasta final de temporada eh, no lo olvides, ya en otoño-invierno vuelves a forrarte… igual que las ropas de la cenicienta que se llevan el glamour antes de la media noche: “ve al baile querida/pero no tengo vestido/oh sí lo tienes, mira tus ratones, ya son caballos/pero mi vestido/pero ya tienes chofer/pero mi vestido/ok ya lárgate/¡¡¡PERO DAME EL MALDITO VESTIDO!!!/Oh, si, el vestido, qué distraída. Jijiji.

Me compré unos lentes. No iba a salir a las calles transitadas y manipuladoras, con tanto aparador, chica bonita y autos último modelo y regresar a casa tipo “Sali al cine… y pues ya, regresé”. No, claro que no, tenía qué comprar algo. Los lentes los escogió el encargado del local. Le gustó tanto cómo me veía con ellos puestos que me convenció con la expresión de su cara. Ok. No siempre soy así. De todos modos son los que me hubiera llevado, los demás estaban del asco, muy de mosca sport como los que se usan ahora.


Un choco frappé en el jarocho de los viveros a las 7 p.m. De camino a casa me doy cuenta de que las calles son como escenarios gigantescos de algún set televisivo. De alguna telenovela salvadoreña o algo así. Y las personas son sólo extras que caminan de un lado a otro. Las casas se ven tan falsas, los edificios tan “constrúyalo usted mismo”. Todas las chicas con el pelo pintado, leyendo el “manual de la perfecta cabrona” y los hombres (algunos) esforzándose por ser como el prototipo masculino del hombre exitoso-guapo-millonario. No pues sí, esto es una telenovelota. Y bueno, la verdad es que yo también ando ahí de vez en vez, no puedo zafarme de tanto bombardeo mercadológico (aunque ya no tengo tele y he sobrevivido hasta ahora).


Llego al hogar. Madre e hija Toriz cansadas del trabajo, cenan con mi sobrino, el señor osito, quien acaba de perder el diente que se le cayó en la mañana y que planeba venderle al ratón por unos veinte pesos hoy en la noche. “Eso no importa, le voy a dejar una nota que diga que perdí el diente en este cuarto y que nada más tiene qué buscarlo; aparte le voy a dejar galletas, no puede decir que no”. Pinche señor osito tan listo. Y eso que tiene siete nada más.


El día de hoy fue provechoso. No hubo concursos, ni fiestas ni regalos. No comimos pasteles ni “ensaladas a la orilla del lago” tal y como Melvin Udal/Jack Nicholson definiría un día feliz. Lo divertido fue dejar que el cerebro obedeciera al destino y dejara que ese otro factor decidiera, calculara y construyera el día. Me quedo con eso.

Me quedo con el Earl Grey avec Fleurs que estoy a punto de prepararme. Me quedo con el mensaje locotrónico del joderosqui. Con la cara del vendedor de lentes. Con el enjambre de chocolate. Me quedo con el playlist del áipo. Me quedo con la tarde lluviosita y ese empleo de hobby logger que quiero apañarme. Y con las clases de alberca con las que soñé. Y con el tatuaje que todavía me tengo qué diseñar…



Me quedo con aquella verdad que hoy simplemente descubrí, sin darme cuenta
.
.
.

lunes, 21 de mayo de 2007

dos luciérnagas sin luz


Tenía toda la tarde para planear una estrategia. ¿Valía la pena sugerírtelo? ¿Insinuarme? Habría de estudiar mucho el terreno o de plano te lo escupiría de frente y me iría encima de ti. No hice ninguna de las dos. O bueno si, más o menos. Te jalé para que tú te me fueras encima.


Y me respondiste.


Es en situaciones como esta en las que me vuelvo más lúdico y agresivo. Cuando se me acaban las ideas y sólo me ganan las ganas. Así es esto. Unas luchitas dicen por ahí. Un correteo primaveral. La primavera y el calor asfáltico que no nos dejan dormir.



Ese día que te despertaste de madrugada y no pudiste dormir, ¿te acuerdas que me dijiste? Ese día se me antojó soñar contigo. Y pues ya ves, ahí estaríamos días después, haciendo lo propio de una ecuación cuya única solución era una suma. Una adición.


Así es esto. Ya sé que ya lo dije pero es que luego la gente no cree que esas cosas pasen. Todo fue tan violento. Y rápido. Solo fue cuestión de que dos luciérnagas perdidas terminaran dando unas cuantas vueltas en medio de una telaraña a la mitad de la noche.


Todos sabemos que al alba, ambas se volverán invisibles.


Y no volverán a verse…



Y dejarán de existir la una para la otra…





¿o no?
.
.
.
.
.
.
.
.



Ya veo quién eres
Detrás de piel y músculos
ya veo, ahora, quién eres


Y después, cuando hayas envejecido
seguiré viendo a la misma persona
luciendo ese ardiente y leónico corazón apasionado


Y aún cuando el tiempo sople y se resbale
y se mude de este siglo...
cuando tú y yo seamos sólo restos


Celebremos ahora
toda esta carne en nuestros huesos
deja que te apriete suavemente contra mí


Celebremos ahora
toda esta carne en nuestros huesos
deja que te apriete suavemente contra mí.


Y disfrutar de cada átomo tuyo


Y disfrutar de cada átomo tuyo


Celebremos ahora
toda esta carne en nuestros huesos
y gocemos de cada átomo nuestro.


I see who you are. Björk. Volta. 2007.

sábado, 19 de mayo de 2007

VINGT ET UN

.

Ha caído un meteoro.
Un eclipse de sol.
La selva en la noche.



.
.
TÚ LO SABES ALAN.

YO SÉ QUE TÚ LO SABES.
.
.
.

.

.

.

p.d. felis cumpliaños.

.Atte: tu hermanito mayor (y el más pequeño al mismo tiempo).

jueves, 17 de mayo de 2007

El Licuado Energético de Björk



Björk acaba de sacar un disco. Bueno, no acaba de sacarlo literalmente. Tendrá unos 10 días, aunque gracias al contrabando de mercancías pude adquirirlo antes, bajo pedido y en una edición holandesa que incluye un poster gigantesco. Yo no suelo comprar discos, con excepción de 2 ó 3 artistas. Björk está dentro de esos dos o tres.

Leí algunas reseñas gringas antes de comprarlo. Definitivamente eso no iba a influir en mi decisión de adquirirlo o no, pero quería tener una idea general de lo que proponía, saber de qué se trataba. Tenía noción de que, como siempre, su equipo de trabajo se conformaba de gente con la que ya había trabajado y con gente nueva.

Dentro de las nuevas colaboraciones se encuentra la de Timbaland, cuya colaboración consistió en la producción y mezcla de tres tracks; también participaron Chris Corsano de Sonic Youth en algunas percusiones, un grupo congoleño llamado Konono no.1 la china Min Xiao-Fen tocando un instrumento de cuerdas rarísimo llamado pipa y Toumani Diabate tocando el kora (otro instrumento por demás fuera de lo común); destaca también la participación de Anthony Hegarty (vocalista de Anthony and the Johnsons), quien presta su magnífica y andrógina voz en dos temas.

En cuanto a los ya conocidos, se encuentran los inseparables Mark Bell y Mark Spike Stent en las mezclas y programaciones, la colaboración del fotógrafo Nick Knight, de los esposos Ines Van Lamsweerde y Vinoodh Matadin y de M/M Paris para el arte del disco y de los videoastas Michel Gondry y Michel Ocelot.

El primer single que se desprendió del material es “Earth Intruders”, una canción de ritmos tribales y pegajosos fusionados con rushes electrónicos, envuelta y garigoleada como de costumbre por atmósferas sonoras que en esta ocasión emulan danzas y ritos africanos.

A primera oída y por el tinte que destilaba, llegué a pensar que Volta (así se llama el disco) podría convertirse en el segundo Post de Björk, aquél magnífico trabajo de 1995 en el que cada canción es una pieza única y de perfecta manufactura por el eclecticismo e innovación que presenta… ahora veo que caí en un error.

El día que por fin llegó a mis manos, me senté tranquilamente a escucharlo, como fan y como crítico, lo disfruté y lo diseccioné de manera simultánea. Honestamente me sentí un tanto frustrado al no encontrar lo que mi mente y mi capacidad de clarividente Björkiano esperaban hallar en esta producción. Me encapriché, lo guardé y no volví a oírlo sino hasta días después. No entró a la biblioteca de iTunes sino hasta hace muy poco, cuando logré borrarme las expectativas que había guardado y lo escuché sin juicio. Y entonces sí que sonó diferente.

Definitivamente hay innovación, hay mezclas interesantes. Su trabajo sonoro es incomparable: ya no hablemos de un buen o un mal trabajo, simplemente es totalmente distinto, por lo menos a lo que la radio y el mainstream nos tienen acostumbrados; paradójicamente podríamos decir que logró unir los tópicos más oscuros e inaccesibles de sus anteriores producciones (recordemos al Medúlla del 2005 y al soundtrack que le regaló a Drawing Restraint 9, la película de su esposo Matthew Barney) con lo sublime del Vespertine (2000), lo atmosférico del Homogenic (1997) y lo ecléctico y honesto del Post (1995) y de Debut (1993), respectivamente.

Y quizá sea esa precisamente la cualidad de Volta: la capacidad de retomar los elementos más emblemáticos de sus producciones anteriores y al mismo tiempo dotarlo de identidad propia. Esto lo logró evidentemente con las colaboraciones que tuvo, pero indiscutiblemente es la temática, el mensaje, lo que confiere a este proyecto su faceta más característica, más distintiva.

Si con Medúlla se portó un tanto hermética y desconcertante, siendo oscura y hermosa al mismo tiempo, en Volta las cosas se presentan a la inversa, de forma repentina e inesperada, explícita y reprochante, algo descarada y con cierta desesperación: desdén, esclavitud, terrorismo, invasiones, peligro, pérdida de orígenes y anhelo de destinos mejores, todos ellos temas que coexisten con esa vena emocional que Björk despliega de modo sublime y altamente emotivo.

Volta es un disco fuerte, violento y sincero, bastante acorde con lo que se vive en una época como esta, de revoluciones económicas, tsunamis devastadores, tecnología enajenante y ese combo de sentimientos universales y humanos con los que nos cuesta trabajo lidiar. En alguna crítica leí que uno de los puntos flacos de este disco era que se mostraba muy concienzudo, tanto que podía resultar tedioso.

Yo creo que precisamente es esa conciencia, esa posibilidad de gritar declara independencia/no permitas que hagan eso contigo/hondea tu bandera, lo que convierte al Volta de Björk en el disco temáticamente más coherente, sonoramente más equilibrado y en general, el más pulido de toda su carrera. ¿El mejor? no, eso no lo puedo decir: primero porque sería muy arriesgado, segundo porque soy fan from hell y en tales condiciones, cuando se trata de su artista, uno está imposibilitado de poner un disco por encima de otro.


martes, 15 de mayo de 2007

retourner


si... eso es ser real...

miércoles, 9 de mayo de 2007


.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
..
.

.
.
.
.
..
...
.
.

.
.
.
.
.
.

viernes, 4 de mayo de 2007

Ouraburus



Ayer hubo luna llena. Luna llena de primavera. Todo estaba oscuro y me dió ese pánico infante que no volvía a sentir desde que tenía nueve. Hacía mucho aire y la luz blanca entraba por la cortina verde con dibujos de plantas exóticas que tengo en el ventanal.


Ayer estaba inquieto en la noche y no podía dormir. Me mordí las uñas y abracé fuerte mi almohada. Tenía miedo.


Miedo de que el mundo me devorara sin darme cuenta. Tenía ganas de llorar como esos sábados de infancia cuando era hora de apagar la luz y yo me deprimía tanto porque veía figuras monstruosas en las sombras nocturnas. Cuando me daban dolores de cabeza mortales y tenía miedo de volverme loco... a mis seis años, con miedo de volverme loco, llorando en silencio por la madrugada, porque sentía miedo de volverme loco.

Mi padre me dijo el otro día que a él no le gustaba dormirse porque sufría desdoblamientos; su alma salía de paseo y él sufría porque sabía que un día de aquellos, jamás regresaría. Ayer a mí me pasó eso, con la diferencia de que evidentemente supe que si me dormía, ya no iba a regresar. Me ha pasado otras veces sin problema alguno. De hecho la última vez que sucedió hasta lo tomé divertido. pero ayer...


Dicen que mi bisabuela era bruja. Que por eso mi padre (y por tanto yo) sufrimos ese tipo de cosas raras. Eso explicaría por qué mi hermano y yo casi no hablábamos ni llorábamos cuando eramos niños, como pequeños autistas. Nos llevaban al doctor. Nos daban medicina de colores. Pero ni así nos reíamos. Vivíamos en otra burbuja. Eso dicen los tíos.

También ayer se me disolvió la conciencia. Se me licuó por las venas cuando entré a esa parte cavernosa y húmeda a la que siempre me he temido. Se escapó. No sé. No la encuentro.



Tengo miedo de volver a entrar ahí.


Tengo miedo de no regresar.


De hecho estoy seguro de que voy a morir un poco otra vez.








Prepárense....









EL SEGUNDO FUNERAL YA ESTÁ MUY CERCA...


miércoles, 2 de mayo de 2007

letre...


Mira mujer que pocas son las féminas que intentan conseguir un poco de mi atención.
En realidad a mi casi no me gustan las mujeres. Son histéricas acomplejadas, ansiosas por ser amas de casa, feminoides o lesbianas. Complicadas, exigentes, utópicas y románticas. No saben lo que quieren porque están dentro de esa difícil decisión de ser recatadas o putas. Me choca que las niñas sean así. Esforzánose por ser iguales a los hombres, como si fuéramos un modelo a seguir o a superar, buscando "la dignidad y la igualdad" y aceptando que un men les ceda el asiento y las ayude a bajar del pesero. Yo por eso, como se lo dije a una señora que se peleaba porque le cediera mi asiento "yo no soy un caballero, porque ser un caballero es ser un machista, ¡aunque a algunas les encante!" sí señor, ahi les va su igualdad, como dice Alancito.


El punto era que no puedo dejar de ver un buen culo, pero definitivamente hasta ahora no me ha gustado ninguna mujer. Ninguna ninguna. Mucho menos el rol psicológico social emocional en el que se encuentran atascadas de lo lindo. Gracias chicas, algunas de ustedes son pedazos de carne riquísimos, sencillamente babeo con ustedes enfrente... y atrás y arriba y abajo.


Pero no me malinterpreten. No vayan a pensar que soy un patanazo inmundo con cara de lindo y una calentura incontenible. Bueno, la verdad es que no quiero que lo piensen, aunque si, es exactamente lo que soy y no otra cosa. Lo único que quiero aclarar es que nunca me he enamorado de ninguna hembra, mujer, fémina, chica, girl, vata, piba, vieja, nena, reina, guerrera, señora, señorita, muchachona o nenorra. Me gustan, fascinan y encantan, puedo verlas como trozos de carne y explotar de puro gusto, pero no es un motivo suficiente para llegar a puntos a los que no pienso llegar a menos que definitivamente esté repedejo por alguna de ustedes... yo creo que por eso nunca le he hecho el amor a ninguna.


Ok, y a todo esto... la verdad no me acuerdo qué iba a decir...oh si, que casi siempre que buscan obtener mi atención lo consiguen, son muy hábiles. La diferencia conmigo es que simplemente no permito que ellas perciban que lograron su objetivo. Soy completamente capaz de quedar prendado por algunas de ustedes, pero definitivamente no pienso demostrárselos, porque ustedes, lindas, son peligrosas, mortíferas e inteligentes. Saben cómo cuando y con quién.


Pero hoy es diferente. el día de hoy una linda princesa hizo el berrinche de su vida porque antes de entrar a "Spacemunkylandia" le pedí su identificación. Ya se había colado algunas veces (porque no crea que no me dí cuenta) y yo pensé que era una linda idea que alguien posteara comments en mi página. A mí me emociona mucho que eso suceda porque significa INEQUIVOCAMENTE que alguien lee mis textos de futura e irrevocable fama mundial. de hecho me emociona tanto que surgió en mí la idea de invitar a esta jovencita a que se identificase y a que se pusiera en contacto conmigo. No lo hice una ni dos, ni tres veces. Fueron más y ella desapareció por un largo período de tiempo sin respuesta alguna. No volvió por mi parque de diversiones hasta hace unos días, que, como si nada hubiera pasado, volvió a agregar un comment que me alentó y luego me fastidió un poco... así que lo suprimí no sin antes dejar una explicación/invitación para, nueva y enésimamente, tratar de saber quién era dicha persona.

Hoy abro mi página (qué ególatra, la reviso casi todos los días) y descubro que la muy ofendida ciber señorita ha hecho el berrinche de su vida y ha decidido no volver a postear nada, no sin antes decirme que tengo mucho talento, asi como para hacerme sentir culpable por haber borrado su comment y tomar acciones al respecto, ya saben , lo que cualquier mujer haría, y que conste que no lo digo ni como queja ni como reclamo ni menos como halago: esa es la naturaleza mujeril, a la que a veces no me acostumbro.

El punto es que hoy he decidido ser lindo y darle toda la importancia que se merece a esta mujer. Estoy posteando un artículo dedicado a ella y a todas las mujeres que conozco (que conste que no quiero generalizar a nivel macro... estoy seguro que hay mujeres en este planeta que no son como las que acabo de describir). Este artículo es para ti. has logrado capturar mi atención. has logrado que me doblegue y hable de ti, y piense en ti y te vomite letras... pero por favor, no seas románitca y dejes que tu mente vuele.


Y para rematar mi cariñoso contraataque, puedo decir que por lo poco que conozco de ti (porque DEFINITIVAMENTE eres tú quien así lo ha querido), creo que entrarías en esa categoría mujeril de princesita curiosa berrinchuda que trata de llamar la atención para hacerme dar vueltas la cabeza. Lo conseguiste desde el primer comment, y ahora que lo confieso automáticamente me convierto en un hombre honesto y elevado. Yo casi podría estar seguro que no eres como el prototipo de mujer que describi al principio de este post, y menos que pertenezcas a la categoría que acabo de asignarte... pero no has tenido el VALOR de demostrarme lo contrario.

Y lo siento mucho, pero vas a tener qué demostrármelo.

Ya no porque me intereses o no, cosa que ha quedado explicada y (espero ahora sí) clara.

Tampoco porque yo te interese o porque ahora pienses que soy un cerdo horrible "igual o peor a todos los hombres" y estés muy enfadada (contigo misma por supuesto, por meterte en este tipo de complicaciones por un patán delicioso como yo).


Vas a demostrármelo simplemente por tu orgullo de mujercita ofendida que tiene que tomar valientes decisiones y dejarse de jueguitos tipo "tu amiga secreta dice". Así que vas a tener que escupirme a la cara todo lo que piensas de mí. Yo sé que no quieres hacerlo. Vas a decirte que estoy loco y que no te tomarías la molestia por un tipo patético como yo: son excusas porque te cagas de miedo de enfrentarme... lo sabes y yo también lo sé.

De hecho no sé si realmente quiero que me enfrentes cara a cara. La verdad me da un poco de miedo (y al confesarlo me enaltezco aún más), pero como dije, es algo que vas a tener qué hacer. Quieras o no. Lo harás. No es una decisión. Sabes que hay cosas que se tienen qué hacer. Y así es con esto. Beso en la frente para ti y un guiño nerd enmarcado por un lente de pasta. Sabes donde y cómo contactarme, asi que no pongas pretextos. ¡Chau Guapa!



viernes, 27 de abril de 2007

... ... ... ... ... ... ... ... (y así sucesivamente)



Sucedió hace tiempo, que mientras terminábamos una comida apenas decente en un merendero chino, mi linda amiga Gabbie y yo nos disponíamos a terminarnos la soda de mango que tranquilamente bebíamos antes de partir de tan grasiento lugar.


No teníamos destino fijo y no sabíamos qué haríamos con el resto del día... y de nuestras vidas tampoco. Ahora creo que ella lo tiene un poco más claro, aunque para mí... para mí la cantidad de posibilidades se abre cada vez más, y veo taaantas que simplemente me doy cuenta de que en este tour lo único que puedo hacer es dejarme llevar por donde el charco me deje navegar sin importar hasta dónde sea necesario que me lleve.



A simplemple vista, eso puede asustar a más de uno. A mí me angustiaba bastante. Tanto que no estaba dispuesto a quitarme las manos de los ojos para ver la cantidad infinita e insultante de destinos posibles que pudieran atropellarme en esta vacación tragocómica y harto exótica llamada vida.




hay tantos destinos posibles... y tan poco tiempo y vida que me angu...






no... no... jejeje... no, la verdad es que no.






no me angustia para nada...





















Ahora entiendo por qué ese día del merendero chino, mi galleta de la suerte tenía un papel completamente en blanco...












Así de nebuloso es mi destino.






viernes, 20 de abril de 2007

Las (ultimísimas) aventuras de Gallito Ultra Glam




Desde hace muchos días he querido postear. El problema es que no he escrito una sola letra en varios días. Solamente las órdenes de mis comensales a la hora de la chamba. Es todo lo que he escrito últimamente.




También hice un lindo dibujo. Se llama "ULTRA GLAMME COCKIE" o Gallito Ultra Glam. fue en una de esas sesiones tediosas cuando no cayó ni una persona en el trabajo =(.




Por otra parte, ya llegaron los nuevos tés. Yo me puse muy feliz porque las repisas ya se ven lindas otra vez, con muchas nuevas variedades y espacios llenos. Llegó un té rojo delicioso, muchas tisanas y un verde que se llama balas de cañon, de sabor fuerte y exquisito. Soy feliz por eso.






Hoy me siento hiperactivo. Creo que he tomado mucho mate.




La costumbre me ha hecho caer en la repetición de patrones, en la ejecución rutinaria de conductas y actitudes bajo situaciones y circunstancias muy específicas en las que en realidad ya no me gusta caer tanto y a veces nada.




Últimamente no puedo alcanzar a los días, seguirles el paso. Fluyen tan rapido que no he tenido mucho tiempo de asimilar, planear o o predecir nada de lo que aparece en mi camino de carretera nocturna y luz fosforescente... la pura verdad es que tampoco he tenido ganas de desmenuzar ni pensar. Sólo sigo nadando.




Hoy me di cuenta de algo muy importante: no es el lugar. Ni la hora. Ni el día. Ni la persona que está frente a mí, a mi lado, a mis espaldas o escondida en mi memoria o entrañas.


ES SIMPLEMENTE EL MODO. SOY YO.








cierro con el top 5 de la semana (sin orden de importancia):




1. "Earth Intruders" de Björk.


2. "Cracked LCD" de Ladytron.


3. "The final cut" de pinki floid


4. "El Sol" de Zwan.


5. "i want it all" de los depeche.




y el extra traq "sorry angel" de franz ferdinand.






ABURRRRRRRRRRRRRRRRRRRR

martes, 3 de abril de 2007

REEZKY


REÍR ES ARRIESGARSE A PARECER TONTO.
LLORAR ES ARRIESGARSE A PARECER SENTIMENTAL.
BUSCAR A ALGUIEN ES CORRER EL RIESGO DE INVOLUCRARSE.

EXPRESAR LOS PROPIOS SENTIMIENTOS ES ARRIESGARSE A SER RECHAZADO.

MOSTRAR LOS SUEÑOS A LA GENTE ES ARRIESGARSE AL RIDÍCULO.
AMAR ES ARRIESGARSE A NO SER AMADO A SU VEZ.

E IR CONTRA LA SUERTE ES ARRIESGARSE A FRACASAR.

















PERO DEBE CORRERSE EL RIESGO
PORQUE EL MAYOR PELIGRO EN LA VIDA,

ES NO ARRIESGARSE A NADA






















EL QUE NO ARRIESGA NADA

NUNCA TIENE NADA.

NO HACE NADA.

NO ES NADA.























PUEDE EVITAR EL SUFRIMIENTO, EL DOLOR,
PERO NO PUEDE APRENDER, SENTIR, CAMBIAR,

CRECER... NI AMAR.

















ENCADENADO POR SU SEGURIDAD Y SU CERTEZA

NO ES MÁS QUE UN ESCLAVO.
HA PECADO CONTRA LA LIBERTAD...




















PORQUE SOLO AQUÉL QUE TOMA RIESGOS ES
.
REALMENTE LIBRE
.
.
.
.
.
.
.
.
(digamos que yo ya metí los pies...
que no es lo mismo que meter la pata)
.
.
.
.
.
*(texto tomado de "Kalikosmia" de Juan José Díaz Infante)
.
.
.
.

lunes, 19 de marzo de 2007

lA dERNIèRe mENT(e)

ÚLTIMAMENTE NO TENGO ANTOJO DE PREMONICIÓN.


ÚLTIMAMENTE NO QUIERO RECORDAR MIS SUEÑOS PARA DESMENUZARLOS, ALTERAR MI FUTURO Y COMPONER MI PASADO.



ÚLTIMAMENTE NO ME IMPORTA DORMIR PESADILLAS O SUBLIMES ILUSIONES; LA HUMEDAD DE MIS SUEÑOS ME ES INDIFERENTE

ÚLTIMAMENTE ME GUSTARÍA APAGAR LA LINTERNA QUE TENGO PRENDIDA ENTRE LAS COSTILLAS Y PONER MI MENTE EN "MUTE" POR TIEMPO INDEFINIDO.



ÚLTIMAMENTE QUISIERA SER SÓLO UN TIPO LOQUITO CON UNA IMAGINACIÓN ESTIMULABLE.


ÚLTIMAMENTE PREFERIRÍA SER UN SUJETO SIMPLE CON UNA VIDITA CUALQUIERA.


ÚLTIMAMENTE QUISIERA BAJAR A LA TIERRA: DEJAR DE SER EL DIOS DE MI MUNDO Y CONVERTIRME EN UN ESCLAVO OBEDIENTE.


ÚLTIMAMENTE ME REHUSO A DESENREDAR MI MADEJA NEGRA DE CABELLOS EXISTENCIALES: PREFERIRÍA SIMPLEMENTE UNA NAVAJA DE AFEITAR.

.

.

ÚLTIMAMENTE QUISIERA SER

SÓLO UN SACO DE HUESOS Y CARNE E INSTINTOS

.

.

ÚLTIMAMENTE QUISIERA DEJAR DE PULIRME, SER SÓLO CARBÓN.


ÚLTIMAMENTE QUISIERA VIVIR SOLO DE AIRE Y COMIDA, SIN TODO LO DEMÁS.


ÚLTIMAMENTE QUISIERA, COMO LAS COSTRAS DE UNA QUEMADURA ENORME, ARRANCARME VIOLENTAMENTE ESA PLASTA DE CAUSAS Y EFECTOS QUE ME CONFORMAN, DEJAR MI CARNE VIVA Y PULSANTE AL DESCUBIERTO.



ÚLTIMAMENTE QUISIERA DEJAR DE PENSAR...



de sentir...

de recordar...

de aprender...

de medir...

de desear...

de creer...







INCLUSO SE ME ESTÁ OLVIDANDO...






SOÑAR.








Hoy quiero ser nada. No ser algo.








*(imagen: "Rough Pink" de Lisa Gray)


viernes, 9 de marzo de 2007

Máximas después de lavar la ropa


Ayer, después de haber lavado mi carga de ropa semanal en aquella lavadora que aún no termino de pagar, y despúes de aquél delicioso y clandestino porro ingerido en una boquilla de hueso gris con lunitas, me dispuse fiel y religiosamente a tender las prendas húmedas y pestilentes a suavitel (otra vez se me pasó la mano) en sumo orden de tamaño color y tipo.


Encontrábame terminando de colgar ese boxer de mal gusto que me regalaron en un intercambio navideño y que dice "N.R.D.A" en las pompis (espero que sepan qué significa eso) cuando hice un descubrimiento harto interesante:
.

.

"Puedes conocer el nivel socioeconómico, cultural, religioso, político y psicopatológico de una persona con solo ver sus calzones"


.

Si, ya sé que también es de mal gusto, pero créanlo, es indudablemente cierto. Si no me creen, hagan memoria, ó compruébenlo con ustedes mismos... y con todas aquellas personas cuyos calzones ustedes tengan la oportunidad de conocer en algún futuro....

.


.
.

p.d. ¡tengo qué deshacerme de esos boxers lo antes posible!


Soma Teotetlauhtihuatl


En este mundo existen personas que al atravesarse en mi camino, indudablemente trascienden dentro de la efímera historia de mi vida. Son personas que se han ganado un lugar sin tiempo ni espacio dentro de ese intangible contenedor donde guardo aquello que no puede alojarse en ningún otro lado, por su tamaño y su belleza. Desde hoy y para siempre he decidido hospedarte en la eternidad de ese instante luminoso que tengo adentro, detrás del corazón. A partir de ahora vas a estar ahi... sin importar dónde te encuentres.



Miles besos, miles abrazos, pero unos muy especiales el día de hoy.
.
.
.
.
.
.
.
.
.